domingo, 15 de septiembre de 2013

caprichosos

Todos conocemos las viejas costumbres españolas. Todos 

sabemos que desde tiempos de la dictadura se ahorra e 

incluso se ha llegado ha endeudar (siempre una cantidad 

pequeña e irrelevante) pero deuda al fin y al cavo. Estoy de 

acuerdo en que en el verano hay que disfrutar. Pero no me 

parece correcto es que por unos quince días para los 

afortunados, siete para el resto, se tenga que abrochar 

el cinturón una familia entera en un año y a la vuelta no te 

puedas dar un pequeño capricho que para mi es mejor que 

unas buenas vacaciones. En el momento que menos te lo 

esperas o cuando estés mas estresado un respiro mas bien 

pequeño como una comida familiar ayuda tanto personal como laboralmente.